Coffee with Sofi: perder el miedo a hablar inglés, con un café de por medio
Hay gente que estudió inglés años enteros, se sabe las reglas gramaticales de memoria, y aun así se queda en blanco apenas tiene que armar una frase de corrido frente a otra persona. Para ese momento exacto —el del bloqueo, no el de la ignorancia— trabaja todos los días Sofía, una joven que eligió Cipolletti para vivir y que en el barrio San Pablo armó un espacio donde el inglés se practica charlando, con un café de por medio.
De Buenos Aires a quedarse en el Valle
Sofía conoció Cipolletti de chica, en las vacaciones que pasaba con su abuela y con parte de su familia asentada acá. En esa época extrañaba Buenos Aires y el movimiento de una ciudad grande. Con los años dejó de venir, hasta que alrededor de los 25 retomó las visitas y empezó a disfrutar de un ritmo de vida más tranquilo. Una pregunta que al principio era solo una idea —¿y si algún día vivo acá?— dejó de serlo el día en que apareció una propuesta laboral concreta. Compró el pasaje y se vino a probar suerte.
Menos gramática, más conversación
Con inscripción previa y en grupos reducidos, Sofía organiza encuentros en Clave Café, en el corazón del barrio San Pablo, pensados para quienes ya tienen un nivel pre intermedio o intermedio de inglés y necesitan, sobre todo, animarse a hablar. No es una clase tradicional: es un espacio de intercambio real, donde equivocarse no da vergüenza porque es parte natural de aprender. La premisa que ella misma resume es «menos gramática y más conversación» — destrabar lo que ya se sabe y ganar fluidez como en una charla informal entre amigos, acompañada por un café, un té o unos mates.
Un espacio para hacer comunidad
Cada encuentro de Coffee with Sofi termina siendo, además de una práctica de idioma, un lugar de intercambio cultural y de nuevas relaciones. Los cupos limitados garantizan que cada participante tenga su momento para expresarse e intervenir, y ese formato personalizado —dice Sofía— es lo que va generando confianza entre desconocidos que, con el tiempo, dejan de serlo.
«No es una clase tradicional, sino un espacio de práctica real del idioma.»
La historia de Sofía es, en el fondo, la de tantos cipoleños y cipoleñas de adopción: alguien que vino a probar, se quedó, y terminó devolviéndole algo nuevo a la ciudad que la recibió. Si estudiaste inglés durante años y todavía te frena esa vergüenza de hablar, en el barrio San Pablo hay una mesa con un café esperando.
Con información de LM Cipolletti (Daniela Parra).